Capítulo 18 - La niña
Los ojos de la niña estaban llenos de terror. La mujer del parche la apuntaba con una daga; en su rostro había fiereza y un olor a muerte emanaba de sus poros contaminando la estancia. La mujer se agacho para ponerse a su altura. Cara a cara, su curiosidad le hizo preguntarse cual era la historia de esa asesina. Hakara hizo un extraño movimiento con la cabeza, como si intentara ver através del parche metálico.
- no me mates - la niña se llevo las manos a la cabeza y sollozaba.
- conoces este lugar - usando su propio ojo observaba a la niña como si fuera un hermoso ángel. Se concentró y uso la visión del Eco. Toda la habitación estaba impregnada de sustancias y colores extraños. Sentía como la fuerza volvía a su cuerpo; la debilidad de antes era debido a las ilusiones de aquel lugar.
- Si, señora - la niña dejó de ser un ángel, tenia una red verdosa en el cuello parecida a la que había visto a Arlen. No había dudas, aquí también experimentaban con el Claniova. - usted es la que vino con los otros dos hombres ¿verdad? - Hakara asintió mientras guardaba la daga- ¿vienen a curarnos?
- ¿sabes donde están los otros dos?.
- puedo llevarla con ellos, si usted me ayuda. - tenia valor y fuerza - Estoy buscando a mi madre- Hakara asintió un dolor agudo en el pecho, si no fuera por la intervención de la niña hubiera abandonado a la mujer que le dio la vida y una razón para vivirla.
La pequeña se acercó al otro lado de la habitación, toco la pared con la yema de los dedos haciendo un dibujo imaginario. Hubo un ruido seco y se abrió una compuerta. El hueco era muy pequeño y oscuro, Hakara tuvo que agacharse para poder pasar. La niña iba delante, cuando la puerta se cerró unas pequeñas luces emergieron de la pared iluminando el camino oculto tras la pared.
- para que sirven estos túneles - estaban perfectamente acondicionados, siendo parte de la estructura principal.
- por seguridad. Si entra algún intruso podemos atacarle. También se utilizan cuando hay un enfermo. Fueron muy útiles cuando la enfermedad empezó. Al principio pudimos mantenerla a raya gracias a estos túneles, pero luego, todo se descontroló.
- ¿el claniova?- la niña podía tener información importante.
- no se como se llama. Llego hace unos meses en un turista muy enfermo. La gente empezó a cambiar, a volverse más agresiva. - hacia enormes gestos con la manos para describir algo monstruoso - El Dr. Awherichden impuso el toque de queda; pero cada vez había más gente enferma. Al final nos encerraron en las habitaciones y aquellos que enfermaron desaparecían. Mi madre empezó a ponerse enferma y una noche cuando me levante, ella ya no estaba- dos lagrimas caían por sus mejillas.
- ¿no tienes a nadie que te cuide?- era una niña muy pequeña para empezar una búsqueda tan peligrosa.
- Estoy sola. - había fuerza en su voz- Encontrare a mi madre con o sin ayuda- Hakara vio su fuerza y su debilidad; se había dicho esa frase miles de veces cuando la desesperación la embriagaba, si no ¿Por qué le pediría ayuda a alguien como ella? Ambas se necesitaban.
Hakara analizaba su alrededor. Si unían su tecnología con esos pasadizos, estaba claro que las ciudades cápsula, eran ciudades trampa. Te debilitaban física y mentalmente. Recordó como se dejó caer sobre la cama, sin estar cansada; el propio ambiente te sedaba hasta convertirte en un ser inerte; nadie opondría resistencia si un grupo de soldados armados aparecían de la nada.
El túnel se dividía en varios conductos que se entrecruzaban entre si. La niña se movía con seguridad y rapidez; debía de llevar mucho tiempo moviéndose por ellos buscando a su madre.
Los recorrieron sin descanso hasta que la pequeña se quedó parada frente la pared. Con sus ágiles dedos, que parecían tentáculos rosados, empezó a tocarla en varios puntos. Un sonido sordo y una compuerta empezó a abrirse con cuidado; la luz se apagó.
En el otro lado de la compuerta había una habitación. Sobre la cama estaba Arlen. Hakara entró y se dirigió hacía el. Tenía los ojos cerrados pero sus párpados se movían de forma violenta. Parecía estar luchando contra algo. Debajo de su piel aparecían enormes venas verdes que se hinchaban y se deshinchaban continuamente, como gusanos recorriéndole el cuerpo.
La niña se mantuvo en el interior del conducto, se abrazaba así misma, parecía asustada de Arlen, como si viera algo horrible en él.
- Le están haciendo pruebas - dijo, señalándole el brazo - Esta infectado. Puedo sentirlo.
- Tu también estas infectada - Hakara la observo, no quería matar a la niña, pero no le quedaría otra opción si se transformaba.
- Yo estuve infectada- levanto su camiseta para enseñar su piel donde una especia de tela de araña la cubría- este es un efecto secundario.
- ¿Estas curada? - Hakara estaba anonadada.
- La enfermedad me dejó algunas marcas pero no llegó a mutar mis células. Me escapé del laboratorio y llevo días vagando por aquí.
- Tenía entendido que no había ninguna cura- Hakara observaba a esa niña, tenia que mantenerla viva hasta que llegara junto el Neuro, ella podía ser la cura de Arlen.
- Es por mi unión sanguínea. Mi padre es un Ela y mi madre pertenece a los Suercos. La unión de razas esta prohibida, pero aún así, nací yo. Dicen que los Suercos tienen habilidades curativas y regenerativas, por ello el virus no les afecta a ellos y por tanto tampoco a mi.
Había especies inmunes al virus, eso podía ser mue importante. Tenia que hablar con el Neuro lo antes posible, debía verlo antes de interrogar al Plear; si no sobrevivía, por lo menos Azuna podía intentar curar a Arlen.
- debemos irnos- grito la niña- alguien viene.
Hakara escucho el sonido seco de una compuerta a punto de abrirse. La niña empezó a mover sus dedos de tentáculo por la pared. Hakara corrió a través de la habitación y se tiro al suelo mientras la compuerta se estaba cerrando. La luz volvió y la niña la observaba fijamente llena de dudas.
- no sois de aquí, pero has venido con un humano enfermo- parecía escupir cada palabra
- este virus esta infectando algunos planetas, no sólo aquí.
- Pero él es diferente - parecía aterrada
- Por que dices que es diferente.- tenia que obtener toda la información posible.
- Estuve cerca de infectados, nos identificamos por el olor; apestamos. Pero con tu amigo es diferente, el virus latente de mi sangre parece comunicarse con el, como si estuvieran hablando sin entender que dicen. Me da miedo.
- Llévame junto el otro. - ordenó
El Claniova en si no se comunica; era la cepa de Arlen la que estaba comunicándose con el resto. Su virus activaba los infectados que estaban a su alrededor. Recordó la imagen del Plear intentando atacarles y como Arlen reacciono ante el. Sin embargo en presencia de la niña no hubo la misma respuesta, parecía que Arlen no se sentía amenazado por ella.
Volvieron a ocultarse entre los conductos. La niña siempre iba delante. No tardaron en llagar hasta otro punto donde la pequeña empezó a mover los dedos sobre la pared. La pequeña parecía conocerse todos los códigos de memoria. Hakara empezaba a tener dudas de que su encuentro fuera fortuito.
La compuerta se abrió. Hakara entro rápidamente, pero en el interior no había nadie. Buscó cualquier señal de que allí hubiera estado algún ser vivo; no encontró nada. La niña estaba detrás de ella, su cara lo decía todo. Estaba extrañada y buscaba a su alrededor sin creerse lo que estaba viendo.
- vi como se acercaban a esta sala.
- ¿lo viste entrar en ella? - Hakara estaba furiosa, algo no iba bien. Habían empezado a hacer pruebas sin estar ella delante y ahora el Neuro había desaparecido. Algo estaba ocurriendo a escondidas de ella.
- se donde pueden estar- la niña estaba pensativa- seguramente se fueron al laboratorio. Allí es donde el Dr. se pasa los días.
- Vamos- la cólera se reflejaba en su rostro.
Entraron en los conductos y la puerta se volvió a cerrar. Estuvieron andando perdiendo toda noción del tiempo. Se preguntaba cuanto tiempo tardarían en darse cuenta de que no estaba en su habitación y dieran la alarma. Los conductos se hacían más estrechos y oscuros, la suciedad y el polvo creaban espesas nubes ante el movimiento de sus pasos.
La niña volvía hacer movimientos en la pared, pero está no se abría. Lo intentaba una y otra vez desesperadamente. Hakara se sentó en el suelo esperando a que la niña cargara con su responsabilidad y abriera la puerta. La pequeña suspiro, observo a la mujer y movió la cabeza indicándole que no podía hacer nada. Se giró hacia la pared, y volvió a mover sus dedos de forma diferente, su rostro parecía llenarse de luz; había tenido una idea.
Un ruido seco; Hakara se levantó. La pequeña lo había conseguido. Estaba esperando la compuerta, cuando en su lugar se abrió un pequeño agujero, a través de el podías ver y escuchar lo que estaba ocurriendo al otro lado. Era un sistema eficaz de espionaje.
- cambiaron los códigos para entrar, pero no el de vigilancia- estaba orgullosa de su proeza. Hakara le dedico una mueca de satisfacción.
Dos voces destacaban entre todas las demás. Una era del Dr y la otra pertenecía al Neuro.
- si estos datos son correctos, tenemos un problema. - Azuna estaba observando una pantalla.
- creo que ahora necesitamos el famoso interrogatorio de tu amiga, si ella lo consigue podemos llegar a detener esto antes de que aumente.
- tenemos la muestra de la niña, si conseguimos separar su ADN, tendríamos un medicamento que destruiría del virus. - Azuna sabía de la existencia de la niña.
- lo he intentado, pero sus efectos duran unos minutos y al final el medicamento es más mortífero que el virus. - el Dr le tendía otra pantalla.
- La cepa de Arlen es muy poderosa, no se como lo hicieron los Einser, pero es un gran trabajo.
- estas hablando de un virus asesino que destruirá toda la vida, ni siquiera el ADN de la niña puede contra él.
- sabemos que Arlen es el único portador de la cepa beta, si es que los Einser no hicieron más pruebas. Sin embargo, la cepa del Plear, parece la original, la cepa alfa. Si descubrimos donde se contagio podríamos destruirla. Luego juntamos a tu amigo con nuestro amigo y dejamos que se maten el uno al otro, eso acabaría con las últimas cepas peligrosas.
- ¿que hacemos con la otra cepa? - Azuna parecía furioso.
- te refieres a la cepa que se produce cuando un ser es contagiado por la cepa original. No debemos preocuparnos, los infectados acaban muriendo al poco tiempo, con tenerlos aislados detendremos el virus.
- Según las pruebas, no podemos hacer mucho para ayudar a Arlen, es una pena.
- ¿sois buenos amigos?- preguntó el Dr.
- es un enclenque que no sirve para nada.
- entonces su muerte no es ninguna desgracia para nadie.- el Dr. Observaba unos paneles donde se leía: ARLEN.
- me gustaría que vivieran el tiempo suficiente para poder saber que me ocultan él y la mujer.
- El parche metálico - suspiro- supongo que es obra tuya. -Azuna asintió- Sus manos están manchadas de sangre, no se que haces con ella, pero es muy peligrosa.
- esta en deuda con migo - su semblante era pensativo, ocultaba algo.
- tendrás tus razones, pero yo me alejaría de esos dos.
- Me voy a descansar, dentro de una hora llámanos para hacer el interrogatorio y cuando los resultados de la última prueba este listo házmelo saber. Esos resultados podían ser la respuesta que necesitamos.
El pequeño recuadro de vigilancia se cerró automáticamente. La niña no había sido. Las habían descubierto. La pequeña empezó a ver hacia los lados asustada, algo las estaba acechando. Hakara sacó el puñal y le indico a la niña que la guiara hacia la habitación. Ambas empezaron a correr como si la vida se les fuera en el intento.
Mientras sus fuertes zancada levantaban el polvo del suelo, Hakara pensaba en cual debía ser su siguiente movimiento. Arlen debía morir tarde o temprano, pero si eso ocurría, quería ser ella quien le arrancara el último aliento.
sábado 1 de mayo de 2010
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HOLA.ESTOY SIGUIENDO LA HISTORIA Y ME GUSTA,SIN DUDA.ESPERO SEGUIR LEYENDOLA HASTA EL FINAL.UN DETALLE LAS FRASES NECESITAN ESTAR MAS ENLAZADAS,MAS CONTINUIDAD Y MENOS RAPIDEZ,NO TIENE PORK SER UN ESTILO TARANTINO(DIALAGOS CORTOS Y RAPIDOS)APUNTAS MUY BUENAS MANERAS.
ResponderSuprimirMe gusta que me animen, pero sobre todo, que me digan donde tengo que mejorar. Es la única manera de poder superarte y esto es algo que se aplica en todos los momentos de la vida.
ResponderSuprimirMuchas gracias